• ONE┃99

La corona de la creación

¡Hola a todos! Espero que estén bien, y que hayan celebrado el 8 de marzo con todo el deseo de permitir una vida mejor a las mujeres!


Dios sabía que la obra estaría inconclusa si no hubiera un hombre y una mujer, y que a las que somos mujeres, nos hizo así con toda la intención de no hacernos hombres. Por esta razón queremos animarte a que veas un poco de algunas mujeres que fueron parte de la historia en la Palabra de Dios. A través de sus historias conmemoramos tanto su valentía, su inteligencia, su sabiduría, su astucia, su belleza y su feminidad que, por los siglos de los siglos, sirvieron como su entrega ejemplar al Señor Dios. También, queremos que veas el ejemplo de una de muchas mujeres que hicieron el mal y aprendas de ella lo que no debes hacer.


Veremos la historia de Ana, Abigail, Débora, Jael, y Dalila. No son tan conocidas estas chicas (aparte de Ana y Dalila) pero tienen grandes lecciones para nosotros. Si bien, no escribiré la historia completa de cada una (sería una entrada de unas 40 páginas), si les daré un resumen y apuntaré las cualidades o defectos de los que podemos aprender de ellas. Ustedes pueden después darse unos minutos de lectura bíblica con los enlaces. Muy bien, (esta entrada es para chicos y chicas) empecemos este listado:


A N A

Si bien, muchas veces nosotras hemos sufrido la burla de otras chicas malvadas, Ana vivía compartiendo marido con una de ellas (No entraremos en el tema de la poligamia en esta entrada). Esta es su historia que se encuentra en 1 Samuel 1:1-28: Ana todos los años iba con Elcana, su marido, a ofrecer sacrificios al Señor en Silo y cada año Penina, la otra mujer de Elcana, la hostigaba horrible por el hecho de que no podía tener bebés a diferencia de ella, que si le daba hijos a Elcana. Ana sufría mucho y varias veces lloraba a causa de las burlas de esta otra mujer.


Finalmente, Ana derramó todo su corazón (oró exponiendo toda su pena) al Señor en uno de estos viajes a Silo, y oraba con mucha angustia. En medio de su oración, ella hizo voto con el Señor y prometió dar su hijo al servicio de Dios. El sacerdote Elí que pasaba por ahí y al verla pensó que estaba borracha por la manera en la que oraba. Después de intercambiar un diálogo con ella supo que estaba “atribulada”. Por esta razón él le indicó que fuera en paz porque Dios cumpliría su petición.


Ana tuvo a su hijo, el famoso profeta Samuel, y cumplió lo que le había prometido al Señor, entregando completamente desde el nacimiento a su hijo, Samuel, al servicio de Dios.


Lo que nos enseña Ana:

  1. Entregar nuestras penas al Señor y levantar nuestra voz para pedir justicia a Él y no esperarla de nadie más, reconociendo que Dios es nuestro consolador.

  2. Orar reconociendo a Dios como literalmente el Señor de nuestras vidas, el Soberano, quién puede o no dar lo que pedimos y aún así adorarlo.

  3. Cumplir con las promesas que le hacemos al Señor entendiendo que todo lo que tenemos y recibimos de Él, es y siempre le ha pertenecido a Él.


A B I G A I L

Muchas veces nos encontraremos en situaciones donde nosotras no somos las culpables de las malas decisiones de otras personas. Es acá donde nosotras debemos tomar las mejores decisiones con sabiduría, prudencia, astucia e inteligencia, para prevenir o permitir una desgracia. Esta es la historia de Abigail, que se encuentra en 1 Samuel 25:


Abigail era la esposa de un hombre que le hacía definitivamente honor a su nombre, Nabal (Insensato). Vivían en Carmel, y el hombre era muy rico. Desde el principio del relato se reconoce a Abigaíl como una mujer con entendimiento, y muy hermosa.


David pidió abastecimiento para su ejército a este hombre por medio de mensajeros, y Nabal los humilló y respondió que no les daría nada. David declaró que pelearía contra Nabal en venganza de lo ocurrido pero Abigail se enteró de los sucesos por boca de un siervo que le contó todo y hasta le comentó lo bueno que fueron los hombres de David con ellos. Inmediatamente ella tomó todo lo que tenía a mano y se montó en un asno para ir al encuentro de David. Al verlo, se postró y con sabiduría le hizo ver a David que Jehová lo estaba librando de derramar sangre y también de vengarse por su propia mano. Así es como ella, tomando la carga de lo sucedido sabiendo que no era culpable, le pide perdón al rey David. Impresionantemente es por ella que la batalla nunca se lleva a cabo. ¡Que mujer más admirable!


Lo que nos enseña Abigail:

  1. Tomar decisiones con precisión y razonamiento.

  2. Tener sabiduría y no manipular, sino reconocer ante todo la mano del Señor en las decisiones que tomamos.

  3. Aconsejar a otros, (aun cuando son provocados y tienen razón de comportarse en venganza) a permitir que sea Dios quien haga justicia.

  4. Pedir perdón aun cuando fuera por causa de la insensatez de alguien externo. Esto demuestra una tremenda humildad.


D É B o R A

Ésta es la historia de Débora, que se encuentra en Jueces 4:1-16 jueza y profetisa durante el cautiverio de Israel en manos de Jabín de Canaán, cuando el Señor había llamado a Barac a pelear contra el capitán del ejército cananeo, Sísara.


Barac atendió al llamado, pero le pidió a Débora que lo acompañara a la guerra. Débora no tuvo miedo, y aceptó ir pues ella sabía y tenía total confianza en la promesa que Dios le había dado a Barac. Esta promesa era que entregaría a los cananeos y les daría la victoria. Sin embargo, a causa de la cobardía que manifestó Barac vinieron consecuencias. Al haber confiado más en la seguridad de ir con Débora que en la palabra del Dios vivo y en lo que Él ya le había dicho el Señor anunció, por boca de la profetisa, que la batalla sería encabezada por una mujer. Dios entregó a Sísara en manos de una chica: Débora.


Es de esta manera como lograron vencer a los cananeos, y Sísara huyó a pie y se escondió en la tienda de una mujer llamada Jael. Finalmente Barac y Débora entonan un canto de alabanza a Dios por la victoria.


¿Qué aprendemos de Débora?


  1. Débora fue una líder que amaba al Señor, confiaba plenamente en Él.

  2. Animaba a otros a cumplir con la Palabra de Dios, con el propósito de sus vidas y reconocía las obras de los demás con agrado.

  3. Tenía una relación firme y cercana con Dios. Descansó sabiendo quién estaba con ella y por lo mismo era una mujer valiente y segura.


J A E L

Jael es una mujer de la que pocas hemos escuchado alguna vez. Ella no era judía pero obró en favor del pueblo escogido por Dios, y por eso Dios la bendijo. Su historia se encuentra en Jueces 4:18-24. Jael es una mujer que mostró astucia, valentía y amor por quienes estaban siendo maltratados injustamente.


Regresando un poco a la historia anterior cuando Sísara se acercó a la tienda del ceneo, Jael lo invitó a entrar sin temor, lo atendió y le dio de beber algo mejor que agua, leche. Luego él se durmió. Pero mientras él estaba profundamente dormido, Jael tomó una estaca y un mazo, se acercó en silencio y con esta arma, mató a Sísara. (Yo sé, qué intenso, pero los detalles de cómo fue están en la Biblia).


Luego, Barac dió con la tienda de Jael y preguntó por Sísara. Es en ese momento cuando Jael le muestra el cuerpo del mismo con la estaca clavada y obviamente muerto. En el siguiente capítulo, en el cántico, Jael es reconocida y bendecida por su obra, y así quedó descrita su obra de valor en la Biblia hasta el día de hoy.


Lecciones que nos deja Jael:

  1. Fue una mujer con iniciativa y valor para obrar correctamente. Tomemos en cuenta que haberle salvado la vida al enemigo del pueblo de Dios, pudo haberle dado reconocimientos. Ella escogió muy bien.

  2. Estuvo dispuesta a hacer lo correcto en contra del que causaba el mal a los que amaban al Señor.


D Á L I L A

Esta es la historia donde veremos un par de ejemplos negativos en la conducta de una mujer. Ella se amó más a sí misma y lamentablemente la codicia de satisfacer sus propios deseos la llevó a pecar, dejando que la maldad creciera en su corazón. La historia de Dalila se encuentra en Jueces 16.


Dalila fue la mujer de la que se enamoró Sansón, ese hombre fuerte del que hemos oído varias veces. Sansón era un hombre nazareno llamado por el Señor a ser Juez sobre Israel. Resulta que Dalila aceptó dinero de los filisteos, para tenderle trampa a Sansón e hizo muchos intentos para sacarle el secreto de su fuerza a Sansón y en todas fallaba. Sin embargo lo que me interesa es que analicemos cómo lo hacía:


  1. Ella le pregunta tres veces de manera directa por el secreto, y las tres veces Sansón le responde con mentira.

  2. Manipuladora - Finalmente, ella le pregunta “cómo puede decir que la ama” si no le dice el secreto (no hagan esto amigas).

  3. Manipula sus emociones - Dice la Biblia que no sólo eran palabras, sino que importunaba a Sansón causándole al alma de este varón “angustia mortal”.


Finalmente, Sansón sede, y al conseguir ella esa información, Dalila lo arrulla en sus piernas para que duerma y le tiende la trampa de la que no escapa. Ella recibe el pago y Sansón muere. Todo esto sucedió aún cuando ella misma conocía que este hombre tenía un llamado para con Dios.


¿Qué aprendemos de Dalila y qué es lo que no debemos hacer?


  1. A confiar en nuestros encantos para obtener beneficios, y lo cruel que podemos ser si le damos lugar a la codicia. Definitivamente Dalila no confiaba en Dios como su Señor y proveedor. Es más ella ni siquiera amaba a Dios pues jiji.

  2. Que nuestro corazón puede ser muy malo, y tenemos un “talento” natural para la manipulación.

  3. No rindió sus deseos a Dios y los colocó por encima de todo haciendo crecer la codicia, el egoísmo y la manipulación.

  4. Si nuestro egoísmo crece podemos hacer fallar a un varón en su llamado santo, aún cuando este nos ame.


Bueno chicas (y chicos) espero que, leyendo este resumen de las historias de estas mujeres crezca en ustedes un deseo de hacer la voluntad del Señor. Mi deseo es que anhelen obrar de manera correcta, sabia, prudente e inteligente, en el Señor, en las diferentes situaciones que enfrentan y enfrentarán en sus vidas.


Hay muchas mujeres más que nos dan ejemplos de lo bueno y de lo malo, como Ester, Sara, Séfora, Rahab, Rut, la sunamita, María la hermana de Marta, Marta, María la madre de Jesús, Jezabel, Mical, Herodías y Salomé, Atalía etc. Es un privilegio poder leer la Biblia y poder aprender de sus vidas.


Si nos falta sabiduría, recordemos que el principio de ella o donde comienza, es con el temor al Señor. Y chicas, seamos mujeres que apremian a otros a cumplir con sus llamados, a amar al Señor, a confiar en Él antes que en sí mismos. Busquemos tener una relación cercana con nuestro Dios para ser valientes, llenas de gracia y prudentes. Hoy deseo que podamos comprender la magnitud de la hermosa esencia de nuestra feminidad vista a través de la mirada de nuestro Creador y la cumplamos para darle la gloria a Él con todo lo que hagamos. No seamos piedra de tropiezo para nadie y cuidémonos de engañar el alma de otras mujeres, y hombres y mucho menos los que tienen llamado para con el Señor. ¡Recuerden que somos la corona de Su creación! Honremos este privilegio.


¡Feliz Día de la Mujer chicas!


Atte. Meli


130 views0 comments

Recent Posts

See All