CORAZONES ROTOS #2

¡Bienvenidos a la segunda parte de Corazones Rotos! Hoy continuaremos este tema, así que sigue leyendo :)


Cuando terminamos con una persona normalmente pasamos por un tiempo difícil, porque abruptamente dejamos de estar en una relación que era cercana. Los noviazgos, normalmente, son de dos vías. Ambos se escuchan, se ayudan, comparten sus actividades con el otro y se convierten en partes importantes en la vida de cada uno. Cuando todo eso termina ¿Deberemos irnos en busca de personas con quiénes desquitemos nuestro dolor, ganas de estar con alguien, etc? ¿La solución es acabar con este dolor tan pronto como sea posible?


No te apresures, es necesario pasar este proceso por un tiempo, para sanar. Si evitas la experiencia de cada etapa corriendo con algún “clavo que saque otro clavo”, seguramente estorbarás el proceso natural y más adelante lastimarás a alguien más o habrá sufrimiento y vergüenza innecesaria que podías haber evitado.


El Señor conoce cada cosa que hacemos y cada detalle de nuestra vida, cuando nos levantamos y nos acostamos, lo que hacemos durante el día y hasta lo que vamos a decir antes de decirlo (Salmo 139). Si hay alguien cercano a tí es Él. Y el mejor compañero para todo este proceso es Él, porque, te creó y conoce lo que estás pasando. Su Palabra dice que es “varón experimentado en dolores” Isaías 53. De manera que correr a Sus brazos te permitirá pasar todo el dolor acompañado a nivel del corazón, en lugar de correr hacia actividades o personas que te lastimarán más adelante. Cuando buscas Su Palabra, y te hundes en Sus enseñanzas, sentirás que tu valor se reconstruye, y tú corazón pasará del dolor a la sanación. Cuéntale tus planes, lo que estás viviendo, inclúyelo en tus actividades, habla con Él. Construye ahora, una relación con Dios. Y como es de dos vías, también escúchalo, aprende de Él, y recibe su cariño. Hazlo parte de tu vida. “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras”. Salmo 145:18


Cuando nos acercamos al Señor, la desesperanza - falta de esperanza para el futuro - a la que nos podemos abandonar pensando que no habrá manera de sanar, que no habrá alguien más para nosotros o que no volveremos a confiar en el amor, será transformada en esperanza. Porque conoceremos Sus Palabras, y Sus Promesas nosotros. Él dice que Sus planes son de bien para nosotros, y que conoce nuestros corazones. Que nos guiará en Sus caminos y una vez busquemos todo lo que tiene que ver con Él y Su reino, él proveerá todo lo demás. Mateo 6:33


La persona indicada para tí va a llegar en Su momento, cuando tú estés avanzando en el conocimiento de Su palabra y tu confianza siga firme en Él, y cuando esta persona esté firme en su caminar con el Señor, como vimos en el post anterior.


¡Espera en el Señor y haz el bien! ¡No te apoyes en tu propia prudencia! Búscalo y lo encontrarás, pon tu corazón en Sus manos y Él vendará tus heridas, sanará tu corazón. Pon tu futuro en Sus manos, y verás las grandes cosas que Él hará en tí y por tí.


Si necesitas hablar sobre el tema puedes escribirnos ¡Estamos aquí para ayudarte!


Zuly.

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